En la suspensión en barra no existe una técnica mágica que permita convertir 30" de fuerza en 95".
La técnica no sustituye a la fuerza.
Pero una mala posición sí puede hacer que gastes más energía, que aparezca antes la fatiga o que el examinador termine el intento cuando todavía sentías que podías seguir colgada.
Y eso es un problema.
Porque aquí no puntúa el tiempo durante el que eres capaz de sufrir agarrada a una barra.
Puntúa el tiempo durante el que mantienes una posición válida.
Antes de hablar de agarre, escápulas, codos o respiración conviene separar tres cosas:
Las tres importan.
Pero no son lo mismo.
En esta página veremos cómo organizar la posición de principio a fin.
La programación de fuerza, suspensiones lastradas, jalones, series submáximas y entrenamiento psicológico se desarrolla en la guía sobre cómo entrenar la suspensión del CNP.
También puedes volver a la guía general sobre suspensión CNP para consultar las reglas, el baremo y los factores que determinan el rendimiento.
Según la convocatoria vigente, la posición inicial debe adoptarse:
Una vez colocada, se ordena el comienzo del intento y debes mantener esa posición durante el mayor tiempo posible.
La prueba termina cuando:
Durante el intento tampoco puedes:
Dispones de un único intento.
Puedes consultar la redacción literal en la convocatoria vigente publicada en el BOE.
Ahora viene la parte importante.
Las bases dicen qué debes cumplir.
Pero no explican exactamente:
Ahí es donde entra el trabajo técnico e individual.
Este vídeo fue grabado para una convocatoria anterior. Utilízalo para entender los criterios técnicos.
La técnica no empieza cuando el cronómetro ya está avanzando: empieza antes de subir a la barra.
Una vez que el examinador ordena el inicio, no puedes soltar una mano ni modificar el agarre.
Por eso debes tomarte el tiempo disponible para:
No tengas más prisa de la necesaria.
Subir rápidamente, agarrarte como buenamente puedes y descubrir cuando ya ha empezado el tiempo que una mano está incómoda es una forma bastante absurda de regalar segundos y bajarte con menos nota de la esperada.
La posición del examen debe ser conocida y debes llegar a ella sin prisa antes de que te retiren la escalerita.
El agarre de la prueba es supino.
Es decir, las palmas están orientadas hacia ti.
Dentro de ese requisito todavía tienes que decidir:
Las bases no establecen una anchura concreta para las mujeres y eso significa que no existe una medida oficial que debas copiar.
La anchura debe permitirte:
Un agarre demasiado estrecho puede aumentar la flexión de muñeca, juntar demasiado las manos delante del pecho o concentrar mucho trabajo en los flexores del codo.
Uno demasiado ancho puede dificultar acercar el cuerpo a la barra y generar una posición menos cómoda para algunas opositoras.
Como punto de partida puedes probar una anchura parecida a la de los hombros y hacer pequeños ajustes.
Pero es solo un punto de partida.
Tu anchura correcta es la que resulta válida, repetible y eficiente para ti.
La convocatoria no indica si el pulgar debe rodear la barra o permanecer junto al resto de los dedos.
Las dos posiciones pueden verse en entrenamientos y en opositoras que llegan a 95".
Pero el criterio no debería ser cuál queda más profesional en una fotografía.
El criterio es cuál te permite mantener un agarre firme, cómodo y estable durante todo el intento.
Rodear la barra con el pulgar suele proporcionar una sensación de cierre y seguridad mayor.
Un agarre sin envolver completamente puede resultar cómodo para algunas opositoras, pero exige que tengas muy controlada la presión de la mano.
Prueba ambas opciones en entrenamientos submáximos. Después elige una y estandarízala (adóptala como tuya). El examen no es el momento de experimentar.
Intenta que la barra quede bien asentada en la mano.
Si se desplaza hacia la punta de los dedos, aumenta la exigencia del agarre, puede empezar a abrirse antes y no lucirás tan alta.
Si la introduces muy profundamente y fuerzas mucho la muñeca, también puedes crear una posición incómoda y poco eficiente, que da altura al principio pero te fatiga en exceso.
La barbilla no debe estar simplemente por encima.
Debe superar claramente la barra de forma visible.
Eso implica encontrar una altura inicial que te dé seguridad frente al examinador, pero que no te obligue a gastar más fuerza de la necesaria.
Subir exageradamente hasta intentar llevar el pecho a la barra aumenta el esfuerzo, mientras que empezar rozando el límite por abajo puede hacer que tu prueba termine ante una caída mínima.
La posición debe permitir que:
Una parte importante del entrenamiento técnico consiste en aprender exactamente dónde está esa altura. Grábate de lado, a la altura de la barra; la sensación que tienes desde dentro no siempre coincide con lo que se ve desde fuera.
Cuando la barbilla empieza a acercarse a la barra aparece una reacción bastante habitual:
echar la cabeza hacia atrás para intentar ganar altura.
Las bases lo prohíben expresamente.
Extender el cuello puede dar la sensación de que la barbilla está más alta, pero la altura debe mantenerse mediante la posición del cuerpo y la fuerza de tracción.
No mediante una maniobra de cuello tramposa.
Piensa en mantener:
¿Cómo?
Usando la musculatura de la espalda y de los brazos.
Las bases no fijan un punto concreto de mirada.
Puedes mirar:
Deberías mantener cabeza en posición anatómica mirando al examinador o a algún punto cercano a la cara del examinador, y controlarlo por el rabillo del ojo.
Es importante este punto ya que el examinador puede darte indicaciones y debes reaccionar rápida a ellas. Si estás empanada mirando las gradas puede que pierdas tiempo de reacción, el examinador vea poco interés y te baje.
Este es uno de los puntos donde más consignas contradictorias reciben las opositoras.
Un entrenador grita:
“¡Retracción escapular!”
Otro:
“¡Pecho a la barra!”
Otro:
“¡Hombros abajo y atrás!”
Y tú estás arriba intentando recordar siete consignas mientras se te queman las ganas de vivir.
Las bases no exigen literalmente una retracción escapular. Exigen que mantengas la posición válida.
Desde el punto de vista técnico, suele interesar evitar una posición completamente pasiva en la que:
Una participación activa de la musculatura escapular puede ayudarte a mantener los hombros más cerca de la barra y distribuir mejor el esfuerzo, a la vez que te va a hacer lucir más alta.
Pero eso no significa que debas adoptar una postura exageradamente rígida, sacar el pecho como si estuvieras posando o mantener las escápulas apretadas al máximo desde el primer segundo.
Buscamos, simplemente, tener musculatura escapular activa.
Algunas opositoras con marcas altas presentan una parte superior de la espalda visualmente redondeada.
Eso no significa necesariamente que estén colgando de forma pasiva.
Pueden mantener activas las escápulas y acercar los hombros a la barra aunque la forma global de la espalda no parezca la típica posición de "pecho fuera".
La anatomía, el tamaño del pecho, la movilidad torácica, la longitud de los brazos y la estrategia individual cambian la apariencia de la postura.
No juzgues una suspensión únicamente por si desde fuera parece más o menos recta.
Valora:
En este vídeo puedes observar diferentes posiciones utilizadas por opositoras con marcas superiores a 80 segundos:
No todas las opositoras con marcas altas parecen colocarse igual. Lo importante es detectar qué elementos funcionales comparten.
La posición de los codos está relacionada con:
No existe un ángulo obligatorio establecido por las bases.
Como criterio general, a nivel biomecánico interesa que ambos brazos trabajen de forma coordinada y que no aparezca una asimetría evidente desde el comienzo.
Evita:
Lo ideal aquí es que los brazos bajen paralelos entre ellos y el eje de rotación del codo se sitúe debajo de la barra.
Esa es la posición permite mantener tensión, estabilidad y altura de forma más eficiente.
Las bases exigen que el cuerpo permanezca extendido y perpendicular al plano del suelo.
Esto significa que no puedes intentar ganar segundos:
La musculatura del tronco, glúteos y piernas debe ayudarte a mantener el cuerpo estable, pero sin realizar una contracción máxima de todo el cuerpo durante 80". Buscamos la mínima tensión suficiente para evitar que la posición se desmorone.
La flexión de cadera aparece cuando los muslos se desplazan claramente hacia delante respecto al tronco.
Puede suceder:
Todo esto generalmente pasa por intentar compensar con la musculatura anterior del cuerpo (la de delante) el déficit de fuerza que hay en la posterior (la de atrás, que es la que debería estar protagonizando el aguante en posición).
Una consigna sencilla puede ser:
mantén el cuerpo largo y deja que las piernas caigan debajo de ti.
Las bases no describen una posición milimétrica de pies y piernas.
Puedes tenerlas paralelas o puedes cruzarlas, pero el objetivo (uses la técnica que uses) es el mismo: que la parte inferior del cuerpo permanezca extendida, estable y sin generar oscilaciones.
Puedes utilizar una ligera tensión en:
Pero no conviertas la prueba en una contracción máxima de todo el cuerpo desde el segundo uno.
Una de las peores estrategias es intentar aguantar toda la prueba en apnea. O gran parte de ella.
Puede parecer útil durante los primeros segundos porque el cuerpo se siente muy rígido.
Pero la suspensión puede durar bastante... y necesitas respirar.
El problema es que cada respiración modifica ligeramente:
Por eso la respiración también debe practicarse.
En muchas opositoras funciona mejor realizar respiraciones relativamente pequeñas en lugar de respiraciones profundas. Pequeñas y controladas antes que intentar llenar y vaciar completamente los pulmones en cada ciclo.
Busca:
No existe una frecuencia respiratoria universal.
Algunas opositoras empiezan con respiraciones más lentas y las acortan cuando aumenta la fatiga.
Otras utilizan la respiración como referencia atencional.
Lo importante es que no descubras tu estrategia respiratoria durante el examen.
Cuando aparece la fatiga puedes empezar a respirar de forma rápida y superficial.
Eso aumenta la sensación de ahogo y puede hacer que interpretes que estás mucho más cerca del fallo de lo que realmente estás.
La respiración no eliminará la quemazón, pero ayuda. Acelerar la respiración es consecuencia inevitable de estar haciendo una buena suspensión.
No lo interpretes como algo malo. A revés. Búscalo y, cuando llegue, oblígate a aguantar.
El entrenamiento psicológico y respiratorio se desarrollará dentro de la página sobre entrenamiento psicológico para la suspensión.
Cuando ya tienes las manos colocadas y adoptas la posición inicial, no interesa comenzar:
Tu posición inicial debería ser:
No necesitas iniciar el intento apretando cada músculo al máximo. Necesitas producir la tensión necesaria para mantener tu posición. Ni más ni menos.
La técnica no se pierde de golpe.
Normalmente empieza a deteriorarse poco a poco.
Una secuencia habitual puede ser:
No siempre sucede en ese orden, pero por ahí van los tiros.
Antes de la prueba deberías tener una o dos consignas sencillas para cuando aparezca la fatiga.
Por ejemplo:
No intentes recordar una clase entera de biomecánica cuando estás al límite.
Una consigna útil es breve, conocida y está asociada a una acción que ya has entrenado.
Esas consignas son relacionadas con la tarea.
Otras útiles y totalmente válidas son las que NO están relacionadas con la tarea y buscan más la distracción:
Algunos de estos errores incumplen directamente las bases.
Otros no convierten automáticamente el intento en nulo, pero hacen que gastes más fuerza o pierdas antes la altura.
La consecuencia final es parecida:
menos segundos válidos, menos puntos.
Las sensaciones no bastan para valorar la suspensión.
Puedes sentir que sigues muy alta y estar prácticamente a la altura de la barra, o puedes pensar que tienes el cuerpo recto y estar flexionando claramente la cadera.
Puedes creer que ambos brazos trabajan igual y estar colgada con asimetrías.
El plano lateral permite comprobar:
El plano frontal permite comprobar:
Analiza cuándo comienza el colapso.
Quizá el intento termina en el segundo 62, pero la posición empieza a destartalarse en el 45.
Ese dato puede ayudarte a decidir qué consigna practicar y qué parte del entrenamiento necesita más trabajo.
Antes de acercarte a las físicas deberías poder responder sin dudar:
Si todavía estás decidiendo todo eso el día del examen, llegas con demasiada incertidumbre.
La técnica no se memoriza; se practica hasta que deja de requerir tantas decisiones conscientes.
De hecho, a las físicas deberías colgarte sin pensar y que, de forma intuitiva, ese "sin pensar" sea la técnica correcta. Un poco como lo que pasa en el circuito de agilidad.
Es fácil colocarte perfectamente durante una suspensión de cinco segundos.
Lo complicado es conservar los elementos importantes cuando llevas cuarenta, sesenta u ochenta.
Por eso no basta con practicar la posición completamente fresca.
También debes observar qué ocurre:
Eso no significa hacer máximos todos los días.
Significa que, en momentos planificados, debes comprobar si tu técnica sobrevive a la fatiga para la que estás entrenando.
La organización de esas sesiones se explica en cómo entrenar la prueba de suspensión según tu nivel.
Una opositora que entra fría puede sentir:
Pero una opositora que calienta demasiado puede llegar con sobreactivación y los músculos fatigados.
No interesa ninguna de las dos cosas.
El calentamiento debe ayudarte a encontrar tu posición y producir fuerza sin gastar el intento antes del intento.
La propuesta completa estará en la guía sobre calentamiento para la prueba de barra del CNP.
La técnica no puede crear una capacidad física que no tienes pero sí puede ayudarte a que los segundos que has entrenado aparezcan en el crono.
En la Promo 37 aprendí que no basta con llegar a las físicas teniendo puntos potenciales.
Hay que convertirlos.
La misma lección se aplica a la suspensión.
Tu entrenamiento construye fuerza y tolerancia.
Tu técnica permite que esa capacidad se convierta en segundos válidos.
Esta lección la cuento en mi newsletter. Dejo enlace más abajo.
Físicas CNP está dirigido por Pol Ramírez, preparador físico especializado en opositores al CNP.
Pol es graduado en Ciencias del Ejercicio, MSc. Integrative Physiology, colegiado núm. 61.405 y entrenador de opositores desde 2018.
Su trabajo se centra en la preparación física específica para Policía Nacional: carrera, barra, circuito, fuerza, planificación, test y estrategia del día de la prueba.
En suspensión, su enfoque combina fuerza específica, tolerancia isométrica, análisis técnico, control de fatiga y entrenamiento psicológico.
Puedes conocer mejor quién está detrás del proyecto en la página de Pol Ramírez, preparador físico de opositores.
No necesitas que alguien te grite siete consignas diferentes mientras estás colgada.
Necesitas entender tu posición, practicarla y saber qué hacer cuando empieza a deteriorarse.
En la newsletter de Físicas CNP comparto ideas sobre barra, fuerza, carrera, circuito, planificación y estrategia del día de la prueba.
También te cuento la historia de la Promo 37: cómo llegué a las físicas con capacidad para sacar más puntos y terminé saliendo con 17 por errores evitables de control, estrategia y ejecución.
Las bases no establecen una anchura concreta para las mujeres. Debes utilizar una posición que te permita mantener la barbilla claramente por encima de la barra, producir fuerza con comodidad y sostener un agarre estable sin dolor.
Las bases no exigen literalmente una determinada retracción escapular. Sin embargo, una participación activa de la musculatura escapular puede ayudar a mantener los hombros cerca de la barra y evitar una posición completamente pasiva. No es necesario realizar una retracción máxima y exagerada. De hecho, hacerla es contraproducente, ya que hay que pegar los hombros a la barra.
La apariencia de la espalda puede variar según la anatomía y la estrategia de cada opositora. Una espalda visualmente redondeada no implica necesariamente que las escápulas estén pasivas. Lo importante es mantener una posición válida, activa y eficiente. Cierto redondeo es inevitable al pegar hombros a la barra.
Las bases no establecen un punto de mirada. Conviene elegir un punto fijo que permita mantener la cabeza en posición anatómica, evitando mirar constantemente hacia abajo o extender el cuello hacia arriba, y también permita ver (al menos de reojo) la cara del examinador, por si se dirige a ti para comentarte algo de la técnica y poder reaccionar rápido, evitando que pare el crono y te haga perder segundos o te baje de la barra definitivamente.
No. El intento finaliza si la barbilla entra en contacto con la barra. Debe permanecer claramente por encima y de forma visible, pero sin apoyarse.
Conviene evitar mantener una apnea durante todo el intento. Muchas opositoras utilizan respiraciones relativamente pequeñas y controladas para mantener la tensión en core. La estrategia debe practicarse previamente.
Grábate desde un lateral. Existe flexión de cadera cuando los muslos se desplazan claramente hacia delante respecto al tronco y el cuerpo deja de permanecer completamente extendido y perpendicular al suelo.
Necesitas suficiente altura para que la barbilla supere claramente la barra y exista un pequeño margen frente a la fatiga. Subir exageradamente puede hacerte gastar más fuerza, mientras que empezar rozando el límite puede hacer que el intento termine ante una caída mínima.
Responsable: POL RAMIREZ VALERO. Finalidad: proporcionar consejos prácticos cada 48 horas con el propósito de mejorar el estado físico y prepararse de manera efectiva para pruebas físicas, oferta de productos y servicios formativos. Información adicional: Encontrarás información adicional sobre la recopilación y el uso de tu información personal, incluida información sobre acceso, conservación, rectificación, eliminación, seguridad y otros temas en la página de Política de Privacidad.
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